Durante años nos dijeron que el colesterol era el enemigo. Que había que bajarlo, combatirlo, eliminarlo. Que era el culpable silencioso de los infartos, las arterias tapadas y la muerte prematura. Y mientras repetíamos ese discurso sin cuestionarlo, seguíamos enfermando.
En Tu amigo el colesterol, el doctor Carlos Jaramillo nos invita a revisar una de las creencias más arraigadas —y mal...

















