Para ella él representa una vía de escape, para él ella es como la fruta prohibida.
Reencontrarse con su hermano Dylan es una de las pocas motivaciones que supone un cambio en la monótona existencia de Sarah Reeves.
Asfixiada por su vida en Atlanta mientras estudia algo que detesta y siente que no cumple las expectativas de su familia, Sarah sabe que necesita un cambio, algo que la haga...


















