Este relato humorístico permite abordar con ligereza el tema de las enfermedades y cómo es preciso saber a quién acercarse para atenderlas.
Ana tiene los ojos un poco descompuestos. A cualquiera le pasa, no es nada grave. La mamá de Ana lo sabe y con toda calma lleva a su hija al especialista, el señor Barbatús, que le enseña una gran cantidad de lentes: para ver más claro —es decir,...








