Una representación del dolor cotidiano, familiar, formulado con una expresión bella, precisa e inquietante, que trastorna el reposo del espectador
La última obra de teatro que Lorca terminó, pero no llegaría a verla representada. El poeta, además, nunca comentó nada sobre ella, por lo que se presenta como una de sus piezas más enigmáticas. Su lectura ha estado sesgada por interpretaciones...


























