Uno de los mayores obstáculos a los que se enfrentan los artistas, ya sean profesionales o aficionados, es esa especie de veneración hacia la creación de cosas bonitas, precisas y perfectas. Esta actitud, carente de espontaneidad y espíritu lúdico, pide a gritos experiementar con los materiales y con el proceso.
Lejos de conceder importancia solamente al producto final, la propuesta ahora...












